Alan Wilder se unió a Depeche Mode en 1981, cuando fue contratado como músico de soporte para un tour en Estados Unidos y promover el álbum debut Speak and Spell. Después de terminar con éxito esas presentaciones, Depeche Mode regresó a Inglaterra para preparar un nuevo álbum, A Broken Frame, para probarse a sí mismos que podían continuar sin el talento de Vince Clarke, quien había dejado a la banda poco tiempo antes. Alan no participó, sin embargo, en este proceso.
Sin embargo, Alan se convirtió en un miembro oficial de la banda en octubre de 1982 debutando en el estudio para grabar Get the Balance Right.
“Curiosamente, esta era la primera vez que nos habíamos concentrado en producir un sencillo dance de 12″. Ya se habían hecho remixes para sencillos anteriores, este estaba muy dirigido hacia los clubs. El video me pone a mí -extrañamente- simulando cantar cuando en realidad Dave lo hacía, durante la primera estrofa. Esto pasó porque el director del video no sabía quién era el cantante y por alguna razón asumió que era yo. Como muestra de nuestra ingenuidad y poca experiencia, nos dio mucha pena decirle al director que estaba en un error. En consecuencia, la toma final de este video se quedó de esa manera.”
“Lo más importante sobre Construction Time Again fue que era la primera vez que trabajábamos con Gareth Jones y el primer álbum que grabamos fuera de Blackwing. Trabajamos en los Garden Studios de John Foxx. También con ese disco se marcó la introducción de los samplers (Emulator y Synclavier) y creo que ello marcó un punto de inflexión en la carrera de DM”
A diferencia de cualquier otro álbum de DM, el tema de las letras se centra alrededor de asuntos políticos en esos tiempos como las armas nucleares, la contaminación global y la voracidad económica. Se le dio a la música un tratamiento más endurecido, más ‘industrial’, gracias a la obsesión por los sampleos y el uso de chatarras que pudiéramos encontrar por ahí para grabar los sonidos que producían, incluyendo las construcciones en Shoreditch en el este de Londres. El nuevo equipo de producción ayudó a cerciorarnos de que Construction Time Again fuera ecléctico para su época, revelando un nuevo Depeche Mode más profundo.
Después de su partida de Depeche Mode se dijeron cualquier cantidad de especulaciones sobre sus razones para dejar el grupo, una de ellas era el conflicto con otros miembros de la banda sobre los métodos de trabajo. Como decimos nosotros, acusaban a Alan de “matado”, y es que al ser el único miembro con educación formal en música y amplia experiencia trabajando en estudios de grabación, había desarrollado métodos mucho más disciplinados para trabajar cuando se encontraban grabando en el estudio.
“Algunos de los comentarios que se hicieron durante la promoción del último álbum que hice con DM fueron un poco decepcionantes aunque no me sorprendieron y puedo entender algo de lo que quisieron decir. El simple hecho es que la mayoría de la gente no entiende o aprecia que el hecho de “producir” un álbum correctamente requiere una cantidad enorme de esfuerzo y concentración. Cualquiera puede entrar al estudio por un par de horas al día, tomar un montón de drogas, mover unas cuantas perillas y botones, ponerlo todo en un CD y llamarlo un álbum terminado pero invariablemente, el resultado sonará como lo que es: malhecho y vacío.”
“Yo no puedo llegar al estudio a las 5 de la tarde con una resaca espantosa y esperar poder trabajar efectivamente. Esto no significa que nunca me tomaría un descanso durante una sesión, pero como regla, me gusta separar la diversión del trabajo de modo que pueda dar sólo lo mejor de mí en cualquier proyecto en el que esté involucrado. Si esto me hace ser aburrido, por mí está bien. Prefiero ser aburrido pero tener un álbum realmente bueno.”
Alan Wilder aportó más que sus dotes como compositor, su atención y cuidado por los detalles al producir y hacer arreglos a las canciones que Martin Gore escribía. El ejemplo clásico que se cita para demostrar esto es uno de los éxitos comerciales más grandes en la historia de Depeche Mode: Enjoy the Silence, cuya versión final en el álbum Violator representa fielmente la visión y el entendimiento de las herramientas para convertir una balada lenta y melancólica en el demo “Harmonium” que se encuentra en el single que se desprendió de este álbum, en un corte bailable lleno de melodías y bases armónicas de asombrosa profundidad al mismo tiempo que se convirtió en un clásico que sobrevive a la prueba del tiempo a 20 años de su lanzamiento.
Sin embargo, él es tan humilde que admite que él no es totalmente responsable del éxito comercial que tuvo la banda. Como en muchas de las historias de éxito, mucho dependió de encontrar un equipo con las personas adecuadas en el lugar y el momento correctos. Pero el talento y la dedicación casi obsesiva de Alan sin lugar a dudas fueron esenciales para el renombre y la fama de Depeche Mode hoy en día.



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